
Una bebida que puede acoger el festival de sabores que nos regala la gastonomía. Los amargos, los ácidos, los ahumados, los aceticos.... todas estas sensaciones que tanto atemorizan a los sommeliers para hacer un maridage tienen solución!
Las vinagretas, los cítricos y los dulces tienen una cerveza que les puede coger de la mano. La burbuja está integrada y es delicada. En cada plato la comunión de notas es diferente, pero puede existir un hilo conductor para todos, para no cambiar las copas, para sentir la continuidad.
Y en cada composición esta cerveza cambia de bouquet y adapta sus cualidades: un carácter suave con personalidad compleja.