
La idea es compartir -Ferran Adrià-
El sueño de Ferran Adrià y del equipo de elBulli es compartir, compartir el sueño de la libertad y la creatividad.
La fundación espera contar con una comunidad activa de personas creativas en distintas disciplinas.
"Se trabajará de forma sinérgica con otras disciplinas como el diseño, el arte, la comunicación creativa. Perseguimos feedback, interrelación y proyección más allá del mundo de la gastronomía."
El sueño de Ferran Adrià y del equipo de elBulli es compartir, compartir el sueño de la libertad y la creatividad.
La fundación espera contar con una comunidad activa de personas creativas en distintas disciplinas.
"Se trabajará de forma sinérgica con otras disciplinas como el diseño, el arte, la comunicación creativa. Perseguimos feedback, interrelación y proyección más allá del mundo de la gastronomía."
Ferran Adrià

Este año Madrid Fusión 2011 tenía un ingrediente especial: la presentación del proyecto elBulli Foundation del cocinero catalán Ferran Adriá, considerado por muchos como el chef más influyente del mundo.
Adriá, quien hace un tiempo ha dejado aceptar reservas en su restaurante El Bulli para dedicarse por completo a su proyecto -un espacio que describe como un laboratorio de investigación y conservación del patrimonio gastronómico-, subrayó la máxima de los cocineros de última generación: "libertad para crear".
Bajo ese paradigma de creación la libertad, la innovación y el medio ambiente se consolidan como los nuevos conceptos culinarios, casi filosóficos, de las nuevas tendencias gastronómicas.
Adriá, quien hace un tiempo ha dejado aceptar reservas en su restaurante El Bulli para dedicarse por completo a su proyecto -un espacio que describe como un laboratorio de investigación y conservación del patrimonio gastronómico-, subrayó la máxima de los cocineros de última generación: "libertad para crear".
Bajo ese paradigma de creación la libertad, la innovación y el medio ambiente se consolidan como los nuevos conceptos culinarios, casi filosóficos, de las nuevas tendencias gastronómicas.

El trabajo del cocinero nunca volverá a ser igual.
Abandona la repetición de recetas aprendidas para concretar sabores nacidos en su imaginación.
Las cocinas de algunos restaurantes se transforman en laboratorios que investigan y experimentan con el tratamiento de los alimentos.
Las técnicas se multiplican. Nacen las espumas, los aires, el trabajo con el nitrógeno, los destilados a baja temperatura, las sferificaciones, los gelificantes naturales, las gelatinas en caliente, las cocciones a baja temperatura, la cocina del vacío…
El trabajo de las vanguardias españolas sirve de punta de lanza; es el banderín de enganche al que se unen tres generaciones de cocineros embarcados en todos los tiempos del presente y el futuro del verbo cocinar. En menos de veinte años, España es la referencia en la cocina universal.
No importa lo que suceda en los próximos años: en España hay mucha cocina. La necesaria para afrontar los nuevos tiempos y más.
Abandona la repetición de recetas aprendidas para concretar sabores nacidos en su imaginación.
Las cocinas de algunos restaurantes se transforman en laboratorios que investigan y experimentan con el tratamiento de los alimentos.
Las técnicas se multiplican. Nacen las espumas, los aires, el trabajo con el nitrógeno, los destilados a baja temperatura, las sferificaciones, los gelificantes naturales, las gelatinas en caliente, las cocciones a baja temperatura, la cocina del vacío…
El trabajo de las vanguardias españolas sirve de punta de lanza; es el banderín de enganche al que se unen tres generaciones de cocineros embarcados en todos los tiempos del presente y el futuro del verbo cocinar. En menos de veinte años, España es la referencia en la cocina universal.
No importa lo que suceda en los próximos años: en España hay mucha cocina. La necesaria para afrontar los nuevos tiempos y más.
El cocinero catalán Ferran Adrià desvela que la fundación será un lugar especial, "un vivero de nuevas ideas y de nuevos talentos para ir juntos y de la mano más lejos” de lo recorrido hasta ahora.
Habrá becas –entre 15 y 25 anuales– y los colaboradores serán seleccionados de manera transparente y con mucho rigor.
Adrià afirmó que su deseo es que la nueva fundación "enseñe a pensar" a los cocineros del futuro, como hacen las universidades.
"Se trabajará de forma sinérgica con otras disciplinas como el diseño, el arte, la comunicación creativa. Perseguimos feedback, interrelación y proyección más allá del mundo de la gastronomía", dijo el maestro culinario en Santiago de Compostela el marco del Fórum Gastronómico 2010.
Habrá becas –entre 15 y 25 anuales– y los colaboradores serán seleccionados de manera transparente y con mucho rigor.
Adrià afirmó que su deseo es que la nueva fundación "enseñe a pensar" a los cocineros del futuro, como hacen las universidades.
"Se trabajará de forma sinérgica con otras disciplinas como el diseño, el arte, la comunicación creativa. Perseguimos feedback, interrelación y proyección más allá del mundo de la gastronomía", dijo el maestro culinario en Santiago de Compostela el marco del Fórum Gastronómico 2010.
